Ramón Navarro nació y creció en Punta de Lobos, hijo de un pescador artesanal y buzo. Desde niño quiso ser como su padre, hasta que vio llegar a los primeros surfistas y su vida cambió para siempre.
Se convirtió en uno de los mejores surfistas de olas grandes del mundo, compitiendo en el Big Wave World Tour y ganando reconocimiento internacional. En 2013, National Geographic lo nombró "Aventurero del Año".
Pero su mayor legado es la conservación. Lideró el "Comité de Defensa" de Punta de Lobos que frenó proyectos inmobiliarios que amenazaban la costa, y fue clave en la creación de la Fundación Punta de Lobos y la designación como Reserva Mundial de Surf.
"Punta de Lobos es un lugar muy especial. Es donde todo se reúne en perfecta armonía para crear las olas más perfectas del planeta y dar vida a un entorno natural único. Punta de Lobos es un santuario marino increíble y merece ser respetado y tratado como tal." — Ramón Navarro